DeportesDestacadas

«Yo me acepto como soy»

El arquero Nicolás Fernández hizo pública su condición sexual y habló de su historia de vida con El Araucanito.

Con la misma personalidad que demuestra dentro del campo de juego, el arquero Nicolás Fernández decidió hacer pública el viernes pasado, a través de la red social Facebook, su condición sexual.

“Soy feliz, estoy contento. Gracias a quienes lo entienden. Y perdón a quien no. A quien lo entiende, soy Nicolás Fernández… un género no determina nada y mucho menos habla de quién soy como persona. Estoy enamorado y sí, de alguien de mi mismo sexo y soy feliz…”, escribió el arquero.

La noticia no debería llamar la atención en tiempos donde los prejuicios se van derrumbando uno detrás de otro, aun en un ambiente tan machista como el fútbol donde las “pibas” se han ganado su lugar y las nuevas generaciones están cada vez más lejos de la homofobia.

Sin embargo, la historia del pibe de Pellegrini es un ejemplo que sirve para visualizar no solamente su coraje sino también un aporte para eliminar barreras y prejuicios que aún persisten en el ambiente del fútbol.

El Araucanito dialogó con el arquero de 24 años que decidió hacer pública su condición sexual y, relajado, contó la historia detrás de la publicación que realizó el pasado viernes 28 de junio, justamente el Día Internacional del Orgullo LGBT.

– ¿Cómo fueron las horas previas y posteriores a la publicación?
– La verdad que siempre me gusta expresarme en Facebook, muchos pensaron que me había pasado algo pero la verdad que no, tengo la suerte de que todos mis amigos, mi familia y todos mis allegados lo aceptaron de la mejor manera y me apoyan siempre, de hecho hay muchos comentarios que son como una caricia.
A mí me gusta ir de frente siempre, estuve unos años tratando de cambiar la realidad porque la verdad era que yo no lo asumía tan rápido y después me dije: “Para qué me voy a mentir si yo puedo estar bien y ser feliz con quien quiera. Al que no le gusta esta realidad lo entiendo porque es un tema muy complejo. Lo entiendo, lo respeto y le doy tiempo”.
Hubo gente que se alejó un poquito y con el tiempo se arrimó otra vez a pedirme disculpas y la verdad que yo lo tomo bien, no me molesta.

– ¿Recibiste muchos llamados por estas horas?
– Sí, ayer me llamaron del barrio Alegre, tengo mucha gente conocida después de haber estado un año. Me llamó un hombre grande. Viste que por ahí estas cosas a la gente grande le cuesta un poco, y me dijo: “Mirá, lo estuve pensando todo el día porque yo no tengo el mismo pensamiento que vos pero después pensando me dije: yo me tengo que preocupar porque vos seás feliz. No por cómo y con quién. Me gustó como que te hayas expresado y por eso te estoy llamando”. La verdad no tuve ningún comentario, aunque igualmente no me interesa lo que la gente piense de mí.

– ¿Cómo lo tomó el fútbol pampeano?
– En Atlético Santa Rosa todos saben, en Deportivo Rivera todos sabían y tengo la mejor con todos los chicos. Uno de los primeros que supo en Rivera fue Facundo Calaggio, que es un genio. También Jony Fensel y Jony Altmaier lo sabían.

– ¿Cómo se enteraron?
– En realidad te voy a contar (risas), fue en Macachín, estábamos ingresando al estadio mientras estaba jugando la Reserva. Jonathan Altmaier, al que yo lo peleaba mucho siempre, con buena onda me pregunta: “¿Y vos qué onda, cuál es tu relación sentimental?”, delante de todo el plantel. “¿Qué querés saber?”, le digo… “Quiero saber si te gustan los chicos o las chicas”, me dijo. “Soy bisexual y estuve tres años en una relación con un chico, si a alguno le molesta dígamelo y si no, hagamos como que no pasó nada”, le contesté.

– ¿Cómo fue la reacción?
– Estaba todo el plantel, algunos se quedaron medio sorprendidos y otros lo tomaron naturalmente. Ninguno me dijo nada, la relación siguió igual e incluso mucho mejor con algunos. La verdad que se me hizo fácil.

– ¿Nunca tuviste ningún problema?
– No, al contrario, acá en Santa Rosa ya todos sabían, de hecho siempre juego un partido aparte con la hinchada rival, como la de Macachín, Riglos o Doblas, porque soy muy calentón y ellos saben qué punto tocarme. Yo me lo tomo en chiste pero siempre me gritan cosas. Este año ante Riglos, con Atlético Santa Rosa, me puse un conjunto de color rosa y la gente de Riglos me gritaba que le devuelva las calzas a mi hermana (risas).
Se me hizo muy fácil la verdad, el ambiente del fútbol es bueno y la gente que me ha tocado frecuentar siempre me conoció primero como persona y después por los gustos que uno pueda tener en la vida privada. Eso ayudó mucho a que me acepten más rápido.

– Estás diciendo todo lo contrario a lo que se puede pensar del ambiente del fútbol que es extremadamente machista…
– Yo no tuve inconvenientes con nadie, nunca nadie me faltó el respeto, puedo reaccionar cuando me dicen algo pero por suerte integré planteles con la cabeza muy abierta y todos lo sabían porque se corría la bola. Algunos me preguntaban pero yo no voy a andar con un megáfono diciendo lo que soy o lo que no soy. A medida que andaban los comentarios y me preguntaban, yo siempre lo afirmé. Nunca negué nada. Ahora estoy en pareja bien y volví a hacerlo público.
El ambiente no es machista para nada, sí hay un poco de tabú, pero nada importante. La gente que te conoce nunca te falta el respeto.

– ¿Y tu familia? ¿Cómo lo tomó?
– A mi familia mucha opción no le di (risas) porque le dije cómo eran las cosas y si no me aceptaban, me iba. En ese momento tenía 16 años, casi 17. Les planteé que si no aceptaban las cosas que no había problema, que yo me iba de la casa. Pero lo aceptaron siempre muy bien, mis hermanas, todos. Eso fue un apoyo muy grande.

– ¿Sentís que la gente más grande es más prejuiciosa?
– Te soy sincero, yo era bastante prejuicioso pero la verdad que uno no elige las cosas que te van a pasar, te toca. A veces te cuesta asumirlo y otras, si vos querés sentirte bien, lo asumís y después que el resto diga lo que quiera. Yo lo tomé para ese lado. Estuve un tiempo intentando cambiar las cosas pero no es así. Yo me acepto como soy y a quien no le guste, está en su derecho. Nunca recibí malas críticas.

Artículos Relacionados

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Close
A %d blogueros les gusta esto: