DestacadasNoticiasProvinciales

Condenaron a los traficantes de cocaína de Mendoza y a los pampeanos que la recibían

12/11/15 – La investigación dio pasos claves cuando se produjo un secuestro en Santa Rosa.Descubrieron ese día solo 6 kilogramos, pero fue la punta de un iceberg que permitió -en agosto del año pasado- la detección de un cargamento récord y de una “cocina” donde elaboraban la sustancia.

 

 

 

 

 

Los integrantes de la banda dedicada al tráfico de cocaína, que con asiento en la provincia de Mendoza operaba también en La Pampa -donde una investigación judicial permitió dar el primer paso para el descubrimiento-, fueron condenados por el Poder Judicial.

 

 

 

 

 

 

El Tribunal Oral Federal aplicó a los involucrados condenas de entre 4 años y 4 años y 6 meses de prisión, tanto para quienes traían la droga desde la provincia cuyana como a quienes la recibían en nuestra provincia.

 

 

 

 

 

 

La única que quedó al margen de esa condena fue la madre del principal imputado, quien también permaneció procesada, pero no fue sentenciada como los demás.

 

 

 

 

 

El principal acusado es Darío Aníbal Zapata Recabarren, imputado de ser un jefe narco mendocino que distribuía drogas en La Pampa y otras provincias.

 

 

 

 

 

 

En la causa quedaron involucradas su hermana Jaquelina (le dieron 4 años de prisión) y su madre, Mercedes Recabarren, aunque en este último caso logró el alivio a la hora de la sentencia -fue absuelta y liberada- que firmaron Pablo Ramiro Díaz Lacava, José Mario Tripputi y Marcos Javier Aguerrido.

 

 

 

 

 

También fueron condenados a la misma pena Ramón José Luis Castro Patiño (4 años y medio de prisión) y María Daniela Roldán (4 años), en esos casos, ciudadanos pampeanos de los que se sospecha que recibían la droga. La Justicia ordenó que se los detenga cuando la sentencia quede firme. Zapata Recabarren y Castro Patiño son reincidentes, remarcaron los jueces.

 

 

 

 

 

 

Se ordenó la destrucción del remanente de la droga incautada, el decomiso de otros elementos incautados y del dinero secuestrado en autos, $ 15.994.

 

 

 

 

 

Zapata Recabarren quedó bajo sospecha de “cocinar” y traficar cocaína a distintos puntos del país, como parte de la investigación a cargo del Juzgado Federal de Santa Rosa y la Policía Federal Argentina.

 

 

 

 

 

El año pasado fue detenido cerca del barrio Río Atuel, en Santa Rosa. Llevaba 6 kilos de cocaína para entregar. El resto del cargamento involucrado en el caso -alrededor de 100 kilos- se encontró en su domicilio en la provincia cuyana, donde residía con su hermana y madre. Primero se creyó que esa sustancia era cocaína, aunque luego se determinó que en su mayoría se trataba de xilocaína, utilizada para “estirar” la cocaína y aumentar el negocio de la venta de drogas.

 

 

 

 

 

En La Pampa se secuestraron exactamente 6,016 kg de cocaína fraccionada en doce paquetes, que transportaba el imputado. Además se hallaron tres tarros en su domicilio de calle Derqui 1646 de Godoy Cruz, Mendoza, conteniendo xilocaína. Al ser pesados junto con su envase, arrojaron un peso de 26,600 kg cada uno.

 

 

 

 

 

En ese momento el valor del kilo de cocaína en Mendoza rondaba los 20.000 pesos. Y si se tiene en cuenta que la banda estaba a punto de producir unos 300 kilos, las ganancias que iban a obtener por las ventas eran millonarias, aunque todavía no está claro si la droga iba a ser introducida en el mercado local o exportada.

 

 

 

 

 

Los jueces determinaron la participación de Zapata Recabarren en una organización delictiva de mayor envergadura. Por eso, la Cámara Federal de Bahía Blanca prefirió mantenerlo detenido hasta la realización del juicio oral, interpretando que el “desbaratamiento podría frustrarse poniéndolo en libertad”, aseguraron.

 

 

 

 

 

 

Agregaron que “tal circunstancia hace a la gravedad específica del delito enrostrado, con la condigna pena que conlleva, que sería de cumplimiento efectivo, todo lo cual hace que existan elementos de juicio objetivos y comprobables que demuestran en la especie lo que la ley presume iuris tántum en los arts. 316 y 317 del CPPN, sobre todo en la presente etapa del proceso en la que resulta imprescindible garantizar la presencia del imputado en el debate oral”.

 

 

 

 

Fuente: Diario de La Pampa

 

 

Tarjeta_Joven-071218

Artículos Relacionados

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Close
A %d blogueros les gusta esto: