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Investigan inédita estafa: le vaciaron la caja a una docente

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El fraude que investiga el Poder Judicial se dio por una posible clonación de una tarjeta de débito del Banco de La Pampa que opera en la red Link. Ese modus operandi ya se dio en otros puntos del país y otros bancos locales, pero nunca había ocurrido en la entidad crediticia provincial.

El jueves 5 de agosto antes del mediodía, una trabajadora docente revisó su cuenta-sueldo del Banco de La Pampa y confirmó que tenía depositado todo su salario. Minutos después, cuando quiso concretar el pago de los servicios, detectó con desesperación que todo su dinero había “desaparecido”. Acababan de hacerla víctima de un fraude: la dejaron sin un peso.

Mediante una estafa que es inédita utilizando una tarjeta de débito del Banco de La Pampa, le vaciaron la cuenta y además solicitaron desde la misma cuenta una suerte de adelanto salarial.

El Poder Judicial tiene confirmado que se trata de una maniobra cuyo modus operandi ya se ha registrado en otros puntos del país y en otras entidades bancarias, pero nunca hasta ahora usando una tarjeta de débito del Banco de La Pampa.

De ahí que, con inquietud por la novedosa maniobra, las autoridades del BLP y también de la Red Link analizan respuestas y soluciones a esa situación. El expediente está en manos del área de Delitos Económicos y Delitos contra la Administración Pública.

No hubo filtración de datos

La estafa no deriva de alguna filtración de datos o descuidos de la clienta, sino que de manera ilegal y mediante una maniobra fraudulenta accedieron a algunos de sus datos: pudo haber sido un hackeo o un caso de “skimming”, un modo en el que los estafadores se apropian de determinados datos -especialmente de los números de seguridad del plástico- que permiten una suerte de “clonación” de la tarjeta.

En el caso del BLP esa maniobra resulta, en principio, más compleja, ya que hay mecanismos de seguridad mediante los cuales, por ejemplo, son necesarias otras claves (o Token) para hacer cada operación particular. Aun así, reconocen expertos en el tema, ningún sistema es totalmente invulnerable.

Casos similares a este se han detectado, en general en otros lugares del país, pero ya trascendieron otras situaciones de personas damnificadas en La Pampa: ocurrieron sobre todo en el Hipotecario y en el Santander.

En este caso del BLP, la víctima de la estafa formalizó su denuncia y espera una respuesta de la entidad para su situación económica inmediata: le vaciaron la cuenta sueldo a poco de acreditado su salario, haciendo en poco más de media hora una serie de transacciones y transferencias.

El monto total de la estafa ronda los $130.000, que incluyen la maniobra mediante la cual hicieron compras usando un “adelanto” de casi $40.000 del sueldo del mes que viene.

La docente, que prefirió que por ahora no trascienda públicamente su identidad, dejó muy claro ante la consulta de El Diario lo que ya saben autoridades bancarias y judiciales: “Nunca di mis datos, no los conoce nadie y están bien cuidados. Opero en los cajeros y siempre con la app del Banco de La Pampa, estoy informada y al tanto de los engaños con páginas mellizas, así que tampoco se trata de una maniobra de ese tipo”.

La mujer también aclaró que no extravió en ningún momento su billetera con documentación ni su teléfono celular.

En el Poder Judicial intentan dilucidar la situación y por ahora lo único claro, según los investigadores, es que se trata de una estafa sin que le pidan los datos de sus tarjetas ni información de homebanking como se ha vuelto común en otros casos.

Las transferencias

La docente usó por última vez su tarjeta de débito para hacer un pago en un bar del centro de Santa Rosa, en la noche del 4 de agosto.

Al día siguiente se produjeron las transferencias, todas ellas hacia una plataforma que se intenta rastrear. La primera de ellas fue a las 12:02 por $10.000 y después siguieron: a las 12:09 por $20.000, a las 12:28 por $19.998,80, a las 12:31 por $19.852,75, a las 12:32 por $19.985,75, a las 12:34 por $19.685,78 y a las 12:35 por $19.865,47.

En todos los casos se trata de operaciones de Pago Electrónico Inmediato (PEI). La maniobra se está investigando y el Poder Judicial analiza las transferencias y sus destinos.

La trabajadora perjudicada apuntó: “Lo que espero es que el banco o quien corresponda se haga cargo cuanto antes, porque la situación es angustiante y genera mucha inseguridad. Vulneraron la cuenta en la que recibo el pago de mi trabajo. No solo me dejaron sin un peso, lo que me impide afrontar el pago de los gastos cotidianos, sino que ya sé que el mes que viene voy a cobrar la mitad si no hay una respuesta concreta”, advirtió.

Qué es el “skimming”

La investigación sobre la estafa a una clienta del Banco de La Pampa está en sus primeros pasos y por lo tanto todavía hay más intrigas que certezas. Pero una sospecha es que se trate de una clonación de la tarjeta de débito. Para nada está confirmado que haya sido ese modus operandi, pero sí está claro que esa práctica, que parecía reducida a grandes ciudades, poco a poco desembarca en otros puntos del país.

Se denomina “skimming” al robo de información de tarjetas -de crédito o de débito- usando un mecanismo en el momento de la transacción, con la finalidad de reproducir o clonar la tarjeta de crédito o débito para su posterior uso fraudulento.

Consiste básicamente en una copia de la banda magnética de una tarjeta (de crédito, débito, etc.).

Además de los cajeros automáticos, como ha sido tendencia en las grandes ciudades, otros escenarios comunes en los que se realiza “skimming” son los restaurantes, bares o estaciones de servicio.

Por lo general, alguien en un cajero automático o en un local comercial utiliza un pequeño dispositivo para copiar y robar datos de la banda magnética de una tarjeta de crédito o de débito. Esa información se coloca sobre una tarjeta falsificada y se utiliza para hacer compras fraudulentas, según la información básica de la operatoria que difunde Wikipedia.

En el caso de un cajero automático, el autor del fraude pone un dispositivo, a menudo en combinación con una microcámara que graba el código PIN (código de seguridad) del usuario.

Es difícil que el titular de la tarjeta detecte el “skimming”, pero es bastante fácil de detectar para el emisor de la tarjeta con una muestra lo suficientemente grande.

Hay sistemas para combatir los delitos en cajeros automáticos, prevenir el robo de identidad y reducir el fraude. Esos sistemas cifran o codifican la información que está en la banda magnética para evitar el fraude que implica “clonar” una tarjeta.

Existen además sistemas “antiskimming” diseñados por los fabricantes de cajeros, los cuales en algunos casos permiten bloquear el ingreso de las tarjetas cuando detecten un dispositivo en la entrada del lector de tarjetas.

También existen sistemas electrónicos antifraude, diseñados con sensores ópticos e infrarrojos con tecnología tipo barrera y reflexivo, los cuales cumplen la función de detectar y anular la lectora cuando detecte alrededor de esta un dispositivo fraudulento.

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