La Justicia reactiva la causa Skanska, con repercusiones en La Pampa
La Cámara Federal de Casación Penal decidió que una grabación desestimada en una instancia judicial previa cobre ahora validez, de modo que se reactiva la causa “Skanska” por el presunto pago de coimas de parte de la firma sueca a distintos funcionarios, caso en el que quedó involucrada la obra del Acueducto del Río Colorado en La Pampa.
La Sala IV de la Cámara Federal de Casación Penal revirtió la decisión de la Sala I de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Criminal y Correccional Federal que había decidido excluir como medio de prueba la grabación secuestrada en el allanamiento de la sede de la empresa “Skanska”.
Según informó el Centro de Información Judicial (CIJ), aquella grabación habría registrado la conversación entre el auditor de la empresa con otra persona, que sería uno de sus gerentes, en la que se sugeriría el pago de comisiones indebidas en ocasión de varias obras públicas.
La noticia repercute, y fuerte, en La Pampa: aquella grabación contenía un tramo donde se hablaba del “gober…”, del “secretario de Obras Públicas” y de la valijita que “venían a buscar a La Pampa o se la llevábamos a La Pampa”. La presunción de los investigadores era que durante la construcción del acueducto del Río Colorado se habían pagado coimas y que justamente a eso se referían.
En los tribunales provinciales se había iniciado una investigación al respecto. Sin embargo, la causa quedó paralizada cuando el juez Daniel Sáez Zamora declaró la nulidad de la prueba por tratarse de una escucha clandestina, ya que había sido tomado sin una orden judicial. Hace ya cinco años, la causa quedó al borde del archivo.
Por aquellos años, en la Justicia federal porteña se habían abierto dos causas por el escándalo de Skanska por el pago de sobreprecios, algo que fue admitido por la multinacional sueca. Una de las obras en cuestión era la del Acueducto del Río Colorado, primera etapa, cuya construcción quedó en manos de la UTE Sade-Techint-Skanska, tras el alejamiento de la empresa Gualtieri.
En La Pampa la investigación se abrió a mediados de 2007 cuando actuó de oficio el fiscal Guillermo Sancho.
Al “gober”.
El tramo de la escucha relacionado con la provincia es donde se habla del “gober…” (¿por el gobernador?); del “secretario de Obras Públicas”, apuntando a quien habría que pagarle las supuestas coimas; y de la valijita que “venían a buscar de La Pampa o se la llevábamos a La Pampa” (sic). Quien lo dijo es el ex gerente comercial de la firma, Javier Azcárate, quien era el contacto con los funcionarios pampeanos y fue procesado por el juez Oyarbide.
El caso estuvo en manos de dos jueces de instrucción, Carlos Jorge y Carlos Mattei, hasta que finalmente fue el tercero, Sáez Zamora, quien le dio movimiento. A su vez, intervino un subrogante, Carlos Flores, quien recolectó la otra prueba que contiene el expediente: le tomó declaración testimonial a Claudio Cayetano Corizzo, ex auditor de Skanska.
El testigo declaró durante 10 horas y cuando el juez le preguntó si estaba hablando de coimas, respondió: “Póngale el nombre que quiera. Yo hablo de pagos indebidos”. No obstante aseguró que no mantuvo contactos ni con los funcionarios provinciales de los gobiernos de Rubén Hugo Marín y Carlos Alberto Verna ni con los responsables de la Comisión Técnica del Acueducto. Tampoco con el ex subsecretario de Obras Públicas, Raúl Rodríguez, ni los ex integrantes de la Cotarc, Carlos Oppezzo y Raúl Crespillo. Su estrategia fue la de decir que sabía de los pagos indebidos, pero que desconocía quiénes los pagaron y quiénes los recibieron.




