Ahora los clubes, contra la ocurrencia presidencial de que haya hinchas visitantes
Daniel Angelici y Rodolfo D’Onofrio resisten la idea de Mauricio Macri de habilitar el ingreso de visitantes a los superclásicos de la final de la Copa Libertadores.
La idea que el presidente Mauricio Macri soltó por Twitter para que hinchas visitantes participen en los superclásicos finales de la Copa Libertadores, se ha convertido en un papelón. Cosechó prontamente el rechazo de diversos sectores, incluso del gobierno de la ciudad de Buenos Aires que comanda el PRO. Ahora los propios presidentes de los clubes advierten los problemas de esa ocurrencia. Macri terminó desdiciéndose, aunque a medias y hoy no está claro qué ocurrirá en el partido que se juega dentro de una semana.
El presidente se mandó solo sin consultarlos al anunciar por Twitter que habría visitantes, una modalidad prohibida en Argentina desde 2013 incluso para partidos intrascendentes.
Si bien fuentes de Seguridad aseguran que la ministra Patricia Bullrich trabaja en el tema y que «va ser más difícil entrar a la cancha que a la Casa Blanca», los clubes no quieren saber nada con arriesgarse a episodios violentos en un match inédito en la historia del fútbol.
«El fútbol lo ciega a Mauricio», resumió un funcionario del PRO al portal especializado La Política On Line. En tanto que en el ímpetu de Bullrich, que dijo que «el que no arriesga no gana», algunos creen que quiere usar este evento como un trampolín para la vicepresidencia.
Angelici, que pertenece al PRO, se enteró de la idea de Macri por los medios: «Lo peor es que tengo que cerrar el orto», deslizó El Tano ante sus colaboradores, cuenta La Política On Line. Y le pidió a la ministra que se haga cargo de decirle a la barrabrava que van a ser entradas nominadas.
Es por eso que el presidente de Boca buscó enseguida acercar posiciones con el titular de River, que está de acuerdo en rechazar la idea de Macri y ya se abrió de la responsabilidad al pedir que Macri se haga cargo del tema.
«El costo es puro de Macri, se puso al frente sin dudar», señalan a este medio en el PRO y aseguran que quierede mostrar que puede garantizar la seguridad unos días antes de la realización del G20. «Si no puede con un partido de fútbol, el G20 le va a quedar enorme», sintetizan.
Por esta resistencia, el propio Macri salió a desdecirse el mismo sábado por la tarde. «Hoy hablé con el jefe de Gobierno de la Ciudad, con la Ministro de Seguridad de la Nación y la Ciudad y les damos a los clubes las garantías; fui presidente de Boca durante 12 años y el que tiene la decisión de organizar el partido es el club, el que tiene la potestad es el club y nosotros les damos las garantías para que lo jueguen con público visitante», afirmó el presidente en diálogo con el canal de TV Fox Sports.




