Atuel: Mendoza celebra que el caso se trate en Juicios Originarios
Cautela cuyana ante el llamado de la Corte. Aunque por un lado fue una derrota al rechazo de la jurisdicción del máximo tribunal, la provincia cuyana se conformó con que el caso se defina en la Secretaría de Juicios Originarios y no en la de temas ambientales.
“Es muy complejo ir a una audiencia de conciliación en la que una de las partes dice que no va a conciliar”, dijo el ministro de Gobierno de Mendoza, Dalmiro Garay. “Siempre vamos a privilegiar el diálogo, por supuesto con la defensa de los intereses de la provincia (de Mendoza) en un recurso tan escaso como el agua”, dijo el ministro mendocino.
Garay afirmó que la Corte Suprema revocó uno de sus decretos emitidos el año pasado, que establecía que la causa se tramitaba en la Secretaría de Recursos Ambientales de la Corte. “Fue un recurso de recusación. Entendíamos que no era una cuestión ambiental, que era una cuestión que tenía que ver con la competencia originaria de la Corte y que tenía que ir por la Secretaría de Juicios Originarios. La Corte ha revocado y la ha mandado a esa Secretaría, dictando la conciliación”, dijo Garay en una entrevista radial.
“Entendíamos que todas las cuestiones que planteaba La Pampa que tenían asidero en la cuestión ambiental no eran así. Que teníamos el conflicto judicializado y resuelto por la Corte en el año 1987, que no se están incumpliendo las pautas que se habían establecido. El único problema es que no hay agua”, dijo Garay.
“No tenemos hoy por hoy un recurso que nos permita regar, ni siquiera las hectáreas que tiene Mendoza reconocidas por el juicio de 1987. Vamos a ver como discurre la primera audiencia. Si existe el ánimo de conciliación, se fijarán otras audiencias, y si no, seguirá el trámite”, afirmó.
– ¿Podría haber inconvenientes para la provincia (de Mendoza)?
– Entendemos que no. Pero siempre hay riesgos en un juicio. Por ejemplo, en el juicio del ’87 el riesgo para la provincia fue que el planteo de Mendoza era que no estábamos ante la presencia de un río interprovincial. En esa oportunidad se dijo que sí. Por eso está la provincia y hay regulación interfederal del río.
Pero la Corte entendió que Mendoza estaba utilizando sistemas de riego esencialmente óptimos, o dentro de los estándares, por eso entendió que debía seguir con el riego. Pero La Pampa ha virado en este argumento.
– Le consulto porque la ONU se pronunció en favor de La Pampa.
– Lo que hay es un pronunciamiento de un relator de la ONU. En el último fallo de la Corte habla que no son vinculantes este tipo de informes.
El juicio se va a dirimir con las pruebas que se incorporen. Mendoza ha utilizado históricamente el agua para convertir el desierto que es su territorio en una superficie del 3% cultivada. Cuando ha tenido que hacer un acueducto, La Pampa ha llevado agua a la pampa húmeda.
Las políticas públicas que ha usado el Gobierno de La Pampa permanentemente es llevar agua donde tiene más agua para generar un mayor sistema productivo, y en las áreas donde no tienen agua, que ellos reclaman, donde había río que estaba no está, la única agua que hay para consumo se la ha dado Mendoza.
Y hay una intransigencia pampeana que tiene una virtud de parte de lo que ha hecho La Pampa: lo ha generado como un conflicto entre dos provincias, “malvinizando” la cuestión. Creo que en Mendoza el tema se siente mucho en el sur. Los demás tenemos que empezar a mirarlo porque implica la utilización de un recurso tan escaso que Mendoza lo ha utilizado muy bien.
– Lo que La Pampa dice es que Mendoza no riega las hectáreas que tiene autorizadas porque dentro de las fincas no se ha modernizado el riego, lo que es cierto. A pesar de que se han hecho obras.
– Es correcto, en parte. Hay ciertos sectores de la provincia que necesitan mayor modernización de la que se ha hecho. Irrigación está trabajando en eso. Lo que le hemos llevado a la Corte como prueba es la cantidad de millones de pesos que ha puesto en su cauce de riego. Hay una política pública para mejorar la forma en que se usa el agua.
Tenemos muchas obras en esas zonas donde se riega mal o se gasta más agua de la que debería gastarse. Si lo mejoramos 10%, como indican los estándares, tampoco llegaría el agua a La Pampa. La cantidad de metros cúbicos que se le suman al caudal no haría que llegue el agua a donde La Pampa quiere.




