DIFUNDEN ESTADÍSTICAS SOBRE INTERRUPCIÓN DEL EMBARAZO EN LA PAMPA
El “Socorro La Pampa” es un grupo de feministas que acompañan e informan a mujeres que deciden abortar, con el fin de que las interrupciones de los embarazos se hagan de manera segura. En los dos años que lleva funcionando en la provincia, la agrupación sistematizó un total de 170 acompañamientos: en 2015 fueron 44 y en 2016, 126.
El informe redactado por la organización señala:
En cada aborto clandestino hay una mujer abandonada por el Estado, es por ello que las Socorristas en Red difunden todos los años los datos concretos de los acompañamientos ya que ningún gobierno provincial o nacional lo hace. Esta agrupación considera que el derecho a la información es fundamental para que las mujeres interrumpan sus embarazos en condiciones seguras y también cree que una sociedad más informada es menos hipócrita. La ilegalidad de la interrupción voluntaria del embarazo no impide que las mujeres no aborten y los 170 acompañamientos son un ejemplo de esta realidad.
De las 126 mujeres que decidieron abortar en 2016, un número tres veces mayor que en 2015, el 51% fueron de la ciudad capital; el 24%, de General Pico; el 17%, del resto de las localidades de pampeanas y el 8%, del Oeste de Buenos Aires. De algún modo, estos números hablan de la difusión del teléfono público que tiene la agrupación (02954-15239537) y también del desamparo que sufren ante el sistema de salud en sus propias localidades.
Asimismo y a través de la sistematización, la agrupación feminista pudo establecer que el 63% de las mujeres que decidieron interrumpir sus embarazos, son madres. Respecto de los motivos, el mayor porcentaje de mujeres, un 35%, afirma que ser madres en ese momento no se vincula con su proyecto de vida, el 22% asegura que no quiere ser madre en ese momento y, en tercer lugar, el 19% sostiene que su decisión se basa en una cuestión económica. Otros motivos son: que no tienen pareja (5%), porque con “él” no quiere tener un hijx (8%), porque tienen muchxs (5%), por una cuestión de salud (3%) o por violación (1%). En cuanto a la edad de las mujeres que deciden abortar, al igual que el año pasado, el 54% pertenece al segmento de los 25-29 años. El 25% tiene entre 30-39; 2%, entre 40-45; el 19%, entre 15-19 y 1%, menos de 14 años.
Como en 2015, la mayoría de las mujeres no tiene trabajo o está en una situación laboral precaria. Precisamente el 41% no percibe remuneración y el 31% están contratadas de manera informal. Estos datos en el contexto de interrupción de un embarazo son fundamentales ya que las mujeres no tienen independencia económica que les permita decidir sin necesitar la ayuda de otrxs que avalen y apoyen económicamente.
Si se vincula el aspecto laboral con la cobertura médica, es el sistema público el que debe dar respuestas a estas mujeres ya que la mayoría (63%), aunque tengan un empleo registrado, no tienen obra social. En dos cuestiones tan fundamentales para la vida de cualquier persona, como lo es el trabajo y la cobertura médica, los números indican la vulnerabilidad de estas mujeres.
En cada encuentro que las socorristas mantienen con las mujeres se les pregunta si alguna vez sufrieron algún tipo de violencia machista. El 57% contesta que no aunque durante los diálogos se pueden percibir situaciones violentas. La mayoría identifica como violencia los golpes y los abusos sexuales y por eso solo han denunciado cuando suceden en el ámbito familiar/privado. Sin embargo, no se denuncian los casos de violencia obstétrica o laboral.
Más de la mitad de las mujeres (60%) es creyente de una religión, en su mayoría católica o evangélica. Estas instituciones están públicamente en contra del aborto, sin embargo las mujeres se permiten creer en un dios y al mismo tiempo desoír los preceptos que impiden que puedan decidir sobre sus cuerpos.
Aborto medicamentoso. El Socorro brinda información a las mujeres sobre el uso de un medicamento que contiene misoprostol y que provoca contracciones uterinas. Ese conocimiento está extraído de los manuales de la OMS (Organización Mundial de la Salud) y la FLASOG (Federación Latinoamericana de Sociedades de Obstetricia y Ginecología). Usando misoprostol, el 93% de las mujeres abortó con el primer tratamiento, el 4% en el segundo y el 3% restante concurrió al sistema de salud.
Ninguna de las mujeres que las socorristas acompañaron en estos dos años (170 sistematizadas) puso en riesgo su vida ni tuvo ninguna lesión permanente por usar misoprostol. En 2016, el 83% no necesitó concurrir a una guardia médica. Comenzaron y terminaron el proceso en sus casas de una manera tranquila y sin ser tratadas como pacientes/enfermas. Aquellas que concurren a las guardias se encuentran con profesionales que prefieren intervenirlas quirúrgicamente a esperar los procesos del cuerpo y acompañar esos tiempos.
Redes que rompen el estigma. Una amplia mayoría de las mujeres (66%) concurre sola al primer encuentro con las socorristas. Del 34% restante, algunas van con sus parejas (13%), con sus amigas (9%) o con familiares (8%), generalmente madres. El 80% puede establecer algún tipo de red y solidaridad con otrxs: el 32% está acompañada en su decisión de abortar por la pareja, el 25% por amigas y el 23% por un familiar. Estos números indican que las mujeres que deciden abortar pueden, en general, contar con lazos sororos que entiendan y sostengan este proceso que se complejiza por la clandestinidad, juzgamiento y doble discurso.
Un 12%, en el encuentro inicial, afirma estar sola y este mismo número se mantiene sin ningún apoyo durante el proceso. Es decir, sólo está acompañada por socorristas porque no ha podido establecer lazos de confianza con las personas cercanas. Esto hace que las mujeres estén en situaciones de mayor vulnerabilidad y sometidas por otrxs, ya sea por el silencio o la culpabilización que la práctica del aborto tiene en la sociedad.
Relación con el Sistema de Salud. Un número importante de mujeres que acuden al Socorro (18%) vienen “derivadas” por los servicios de salud. Esto genera en la agrupación socorrista una doble sensación. Por un lado, considera que esa es una acción de desdén y desamparo hacia las mujeres; y por el otro, sabe que podrán ayudar a aquellas que vienen “echadas” por el sistema de salud. Lxs médicxs las abandonan, las socorristas no.
Durante el 2016 el Socorro afianzó los vínculos con el sistema de salud. Coordinó y trabajó con efectores de salud que respetan el derecho de las mujeres y que lo consideran una prioridad. También conocieron la displicencia, ignorancia, falta de ética de una gran cantidad de médicxs. De igual modo, la agrupación insiste en que son lxs médicxs quienes deben garantizar el acceso a las mujeres a un aborto seguro.
A costa de trabajo, discusión y denuncias se pretende generar un trato humano hacia las mujeres. En este sentido, el Socorro exige que se resuelva la situación ilegal en el Hospital Gobernador Centeno de General Pico y reclama que la totalidad del equipo de ginecología y obstetricia no tiene que seguir trabajando en el hospital si no quieren respetar los abortos legales ni brindar información segura.
Para esta agrupación feminista, es responsabilidad del Gobierno provincial y del Ministerio de Salud resolver de manera inmediata una ilegalidad que lleva años sucediendo en General Pico. También es necesario un Protocolo Provincial de Aborto no Punible que actualice y revise los presupuestos antiderechos que tiene el actual, para así consolidar el avance en derechos sexuales y reproductivos que permita que las interrupciones legales (ILE) puedan realizarse en postas y centros sanitarios.
Red Nacional. El Socorro Santa Rosa forma parte de la Red Nacional de Socorristas, organización que sostiene que la falta de acceso al aborto seguro y a la anticoncepción es una violación de derechos humanos, incluyendo el derecho a la vida, a la no discriminación, a acceder al nivel más alto posible de salud, a vivir libre de tratos crueles, degradantes e inhumanos, a la privacidad y la confidencialidad, a la salud, la información y la educación. Muchos tratados de derechos humanos y recomendaciones de las Naciones Unidas, la Unión Europea y la Organización Mundial de la Salud recomiendan claramente que el acceso al aborto debe ser seguro y legal. Cuando los gobiernos niegan este derecho fundamental de las mujeres, avalan y refuerzan la violencia estructural contra las mujeres.
Es por ello que La Red Nacional reclama, junto a la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito, que el Congreso Nacional trate y apruebe la ley de Interrupción Legal del Embarazo.
Para comunicarse con Socorro Santa Rosa – La Pampa, llamar al Tel. 02954-15239537, por Facebook: Socorro Santa Rosa – La Pampa o por correo electrónico a: socorrismosantarosalpam@hotmail.com
(PlanB)




