Produce cerveza para celíacos en San Rafael
Se trata del primer producto provincial en su tipo. Utiliza maíz para elaborar una bebida para quienes no pueden consumir cebada.
Bruno Laspina (30) es un alvearense que se instaló hace una década en San Rafael para continuar con los estudios de grado, se quedó a vivir y hoy, además de ser ingeniero en la Industria de la Alimentación, se convirtió en el primero de Mendoza en elaborar cerveza para celíacos.
Espíritu emprendedor e inventivo nunca le faltó. Cuando todavía estaba en la universidad comenzó a pensar en la aplicación práctica de toda la teoría que iba adquiriendo y particularmente en como dejar una marca registrada el día de mañana con un producto que no fuese común en el mercado.
Para lograr el cometido empezó a experimentar en la cocina del departamento “de dos por dos”, contó. Las primeras pruebas fueron con hidromiel o aguamiel, una bebida alcohólica que se obtiene a partir de la fermentación de una mezcla de agua y miel.
No es un producto nuevo, todo lo contrario “es tan viejo como la cerveza”, dijo, aunque lo sedujo el hecho de que no es común encontrarlo en una góndola.
El resultado no lo convenció del todo y en ese camino de prueba y error, continuó en el rubro de las bebidas pero decidió incursionar en una que es más atractiva incluso a su paladar, la cerveza.
Con que brindar en los asados no faltaba nunca pero “cerveza artesanal hay por todos lados y esta iba a ser una más”, comentó Bruno.
Así fue como un día dejó de buscar afuera y se dio cuenta que lo que tanto deseaba lo podía encontrar mirando hacia su círculo más íntimo, la familia.
“Mi mamá es celíaca y antes tomaba una cerveza que después desapareció, entonces ahí se me ocurrió hacer cerveza para celíacos. Solo hay tres marcas en el mercado, dos se hacen con sorgo, y no son fáciles de conseguir, pero ninguna se elabora en Mendoza. Esta es la primera”, dijo con orgullo el joven ingeniero.
La diferencia con una cerveza convencional es que no está elaborada a base de cebada malteada sino con maíz.
El proceso no fue nada fácil, le tomó unos “6 años encontrar el punto justo para la cerveza rubia, 5 años para la negra y en el último año y medio estuve probando hasta obtener cerveza roja”, relató.
Para financiar el emprendimiento Bruno Laspina presentó el proyecto en la Nación para acceder a los créditos de honor hoy conocidos como Fondo Semilla.
“El primer año que me presenté, estaba todo bien pero me pidieron corregir unos detalles y como vi tarde el mail, me quedé afuera. El año pasado lo hice devuelta y esta vez le hice el seguimiento hasta que salió, me otorgaron $100.000”, comentó.
Con el crédito alquiló un viejo y abandonado establecimiento lácteo en El Cerrito, lo puso en condiciones y compró el equipamiento necesario para poner en marcha la planta.
Cumplir con todos los pasos de la elaboración para producir 150 litros de cerveza para celíacos “me toma un mínimo de 45 días” porque distinto a una cervecería convencional “yo no compro la malta directamente, sino que comienzo con la recepción del maíz y lo malteo yo”.
Así como armaba la línea de producción, inició los trámites para poner en regla el establecimiento y salir al mercado con “Caverna del brujo” sin inconvenientes. Cuenta con habilitación municipal, registro de marca, acta del Ministerio de Salud donde lo declara producto libre de gluten y el último paso burocrático, del cual ya cumplió con la presentación de toda la documentación, es el Registro Nacional de Producto Alimenticio (RNPA) que otorga el ANMAT.
“Desde el principio hice números y si bien el universo de personas con celiaquía es importante no podría pensar en vender solo acá, en San Rafael, tengo que apuntar a salir a las grandes ciudades y para eso debo tener todo en regla y más cuando se trata de un producto dirigido a celíacos”, destacó Bruno.
(Diario Los Andes)




