Pumas mataron más de 30 corderos a un productor

Un productor rural, cuyo campo está en inmediaciones de la vieja estación Anzoátegui, sufrió la pérdida de todos los corderos de una majada «de consumo». Descargó su bronca en un video donde muestra la matanza de los animales. «No me dejó ni uno», se quejó amargamente.
El medio local Río Colorado Informa subió un video que se hizo viral en la zona. Allí el productor José Moro mostró imágenes en las que se ven los animales esparcidos por un corral donde estaban encerradas.
Revelaron que la situación ocurrió en la noche del martes en un predio rural ubicado en cercanías de Anzoátegui, en un sector que enmarca la ruta nacional 22, el Meridiano V (límite con la provincia de Buenos Aires) y el río Colorado. La zona está dentro del departamento Pichi Mahuida, en el extremo sudeste de La Pampa.
Moro se enteró de la situación de depredación de su majada en la mañana de ayer cuando arribó a su propiedad. El ruralista llegó acompañado de su esposa y varios hijos menores de edad, quienes fueron testigos de la fuerte imagen que representaba el corral alfombrado de corderos en distintas etapas de crecimiento.
«Entró el diablo».
En ese predio hay un sector de establecimiento habitacional, y un poco más retirado hay algunos corrales y un galpón. Moro contó que había dejado encerrado su majada porque el día anterior había observado rastros de un puma.
Las imágenes que el hombre compartió en las redes sociales son tan fuertes que Facebook, antes de habilitar el video advierte: «Este video contiene imágenes explícitas que pueden herir la sensibilidad del espectador».
«Mirá con la sorpresita con la que me levanté hoy a la mañana. ¡Podés creer! ¡No me dejó un solo cordero, el Diablo entró al corral!», exclamó Moro totalmente afectado por lo que él y su familia.
Otra frase tuvo que ver con las bolsas de forraje que el productor traía para alimentar el rebaño. «Y yo dándole de comer a las ovejas pata que críen los corderos. ¡Qué bárbaro!», expresó.
«Ayer tuve las ovejas encerradas todo el día porque vi los rastros del puma. Podés creer que no nos dejó ni un solo cordero. ¡Qué barbaridad!», dijo.
Finalmente, Moro, capta imágenes recorriendo el corral. «Mirá…uno, dos, tres, cuatro…-sigue contando hasta – y treinta y cuatro, ni uno quedó», indicó mientras soltaba un improperio.
La publicación de RCI generó un centenar de comentarios, y fue reproducida unas seiscientas veces.
Entre los comentarios, Esteban aseguró que «es una leona enseñándole a sus cachorros a cazar. Por esa razón se dejó de criar lanares en la zona». En tanto Miguel mencionó una alternativa: «O un cachorro, que jugando mata».
Daños.
Más allá de las entendibles quejas del productor, el ataque de pumas es algo natural en prácticamente toda la zona rural de La Pampa, especialmente en el espinar, el oeste y el sur. Aunque sin dudas, éste acto depredatorio no es lo que habitualmente reportan. El daño a la familia Moro, paradójicamente demuestra que la veda de caza está funcionando para proteger la especie.
El puma es una de las especies más amenazadas de la Argentina, tan es así que en la región central del país su caza está prohibida. Así ocurre en La Pampa, pero, además, en las provincias colindantes de Buenos Aires, San Luis y Córdoba.




