Locales

Se pintó la primer estrella amarilla en 25 de Mayo

La pérdida del joven Adán Serraino, que murió a los 16 años atropellado por un conductor alcoholizado (tenía 1,55 gramos de alcohol en sangre) e iba en contramano, en un siniestro vial ocurrido el 1º de noviembre de 2008, quedará por siempre en la memoria de la comunidad veinticinqueña, esta tarde, se pintó la primer estrella amarilla en recuerdo de Adán y para concientizar a los vecinos, en calle Victorica al 300, lugar donde se produjo el trágico deceso.

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A pocos días de haberse cumplido 8 años de aquel lamentable suceso, la Municipalidad de 25 de Mayo en conjunto con la familia del joven y con el acompañamiento de la Fundación «Estrellas Amarillas» de La Pampa, pintaron la primer estrella amarilla.
La misma se ubicó en calle Victoria al 300, lugar donde se produjo el siniestro vial. Los padres de Adán, familiares, fundación «estrellas amarillas», junto al Intendente Abel Abeldaño, concejales, funcionarios y vecinos, fueron partícipes en dejar plasmada en el asfalto la pintura que recuerda al joven Adán, pero que además crea conciencia.
En cumplimiento de la Ordenanza sancionada por el Concejo Deliberante y en el marco de la campaña de concientización. La norma establece otorgar permiso precario para el uso de la vía pública a la Red Nacional Familiares de Víctimas de Accidentes de Tránsito para colocar sobre el asfalto o sobre carteles sostenidos por postes en el caso de calles no pavimentadas, «estrellas amarillas» en alusión a las víctimas fatales de los accidentes de tránsito.
Cabe recordar que el proyecto fue trabajado por la concejal Verónica Cruces del bloque UCR – Frepam, y acompañado en el voto de manera unánime por el resto de los ediles.

CAUSA

El fallo judicial que anuló la causa contra Ángel Patricio Molina, el conductor del Fiat Uno que mató a Adán, que iba alcoholizado (tenía 1,55 gramos de alcohol en sangre, tres veces lo permitido) y circulaba en contramano. Primero un fallo anuló la causa que condenó a 4 años de prisión a Molina y otra sentencia, de la Cámara del Crimen Nº 1, dictó la prescripción de la causa.
Molina corría una picada, alcoholizado y en contramano, se fue a la vereda, atropelló y mató con su auto a Adán Serraino el 1º de noviembre de 2008. Luego de abortar un intento de juicio abreviado, en octubre de 2012 la Cámara lo condenó a cinco años de prisión por homicidio culposo agravado. Luego, el Tribunal de Impugnación Penal rebajó el castigo a cuatro años de cárcel y diez de inhabilitación.
La defensa planteó ante el Superior Tribunal de Justicia la nulidad del juicio porque dos jueces que habían intervenido en el trámite del juicio abreviado luego integraron el tribunal que lo condenó. Ese organismo anuló la sentencia y ordenó un nuevo debate. Pero el defensor oficial Alejandro Osio y el fiscal Jorge Marcelo Amado interpretaron que la causa había prescripto al entender que pasaron más de cinco años -pena máxima por el delito- desde la fecha del siniestro.
La Cámara Nº 1, integrada por Elvira González, Miguel Gavazza y Flavia Ongaro, declaró extinguida la acción penal por prescripción y dictó el sobreseimiento de Molina el 3 de agosto. “Si dentro de tres meses, cuando se cumplan ocho años de la muerte de mi hijo, el 1 de noviembre, no se revé el fallo, van a encontrar mi cadáver en la Ciudad Judicial”, amenazó la madre de Adán ayer. “Mi vida está en manos de los jueces. Mis dos hijos saben que cumplo lo que prometo por su hermano. Nos están tomando el pelo. El asesino de mi hijo pasa en auto frente a mi casa y se ríe”, confió.
La causa tuvo una tramitación muy lenta. Llegó a juicio oral cuatro años después de ocurrido el hecho. La Cámara del Crimen, en octubre de 2012, integrada por los jueces  Hugo Díaz, Carlos Vitale Novaretto y Miguel Vagge condenó a Molina a 5 años de prisión, de cumplimiento efectivo.
El TIP, en el año 2014, le rebajo la condena a 4 años con un fallo de la jueza Verónica Fantini.
Los defensores de Molina plantearon ante el STJ la nulidad de la causa, al cuestionar la intervención de los jueces de la Cámara del Crimen Nº 1. El máximo tribunal accedió a ese pedido y anuló el juicio. Cuando se inició la instrucción de un nuevo juicio, hubo un planteo de prescripción de la causa.
El 3 de agosto de 2016 el Superior Tribunal de Justicia dictó la última sentencia del caso declarando extinguida por prescripción de acción penal respecto del imputado y dicta sobreseimiento de éste en orden al delito de homicidio culposo agravado y lesiones culposas.

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