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Vecino de Catriel condenado por caso de violencia de género

El juez de audiencia, Carlos Besi, condenó a tres años de prisión en suspenso por los delitos de lesiones leves agravadas por haber mantenido una relación de pareja y amenazas agravadas por el uso de arma, todos en concurso real. El hecho ocurrió en 2015 en un domicilio de la localidad de 25 de Mayo.

A su vez le impuso las siguientes como reglas de conducta durante cuatro años: fijar residencia y someterse al cuidado del Ente de Políticas Socializadoras, abstenerse de concurrir al domicilio de la víctima y contactarse con ella por cualquier medio, no usar estupefacientes ni de abusar de bebidas alcohólicas, y realizar un tratamiento psicológico; todo ello bajo apercibimiento de revocarle la condicionalidad de la sanción.
El fallo de Besi fue dictado como consecuencia de un juicio abreviado convenido entre el fiscal de General Acha, Juan Bautista Méndez, el defensor particular Gastón Gómez y el imputado, un empleado de una empresa de servicios petroleros de 36 años. La víctima, al ser notificada del acuerdo, dio su consentimiento a esta salida alternativa.
Durante la investigación fiscal preparatoria se demostró que el 3 de abril del año 2015, en el interior de una vivienda en la localidad de 25 de Mayo, Lucero agredió físicamente a su expareja tomándola con fuerza del cuello, golpeándole la cabeza y el resto del cuerpo contra la pared y causándole lesiones. Además, colocándole una navaja sobre el cuello y los ojos, le dijo que iba a matarla.
“Se han probado, independientemente de la palabra del imputado, por la constancia del examen físico efectuado a la damnificada el día del hecho, las lesiones padecidas por la víctima. La médica forense señaló que tales lesiones fueron producidas por percusión, provocadas con elemento romo y otras con aristas, coincidiendo en cuanto a las formas, modo de producción y ubicación con lo expresado en la denuncia”, expresó el juez en la sentencia.
“Por otra parte, las pruebas colectadas denotan que Lucero, con el empleo de una navaja, le profirió a la damnificada frases amenazantes, a fin de infundirle temor, limitando su libertad de autodeterminación”, concluyó el juez.

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