DestacadasLocales

Dura advertencia: «El Colorado era un río que hoy es un arroyo»

El meteorólogo Fernando Frassetto brindó un oscuro panorama frente a la falta de lluvias. También hizo referencia a los incendios: «lo que entra en peligro no es el bosque ya, son las ciudades que están rodeadas de bosque». Dijo que «el 70% de Argentina está bajo sequía».

«La única nevada significativa para el río Colorado fue para el 15 de agosto, y con eso no podemos satisfacer a cinco provincias. El Colorado era un río que hoy es un arroyo», soltó -en modo de alerta- el meteorólogo de la Autoridad Interjurisdiccional de Cuencas de los ríos Limay, Neuquén y Negro , Fernando Frassetto.

Frassetto, que también fue asesor en el COIRCO (Comité Interjurisdiccional del Río Colorado),  fue consultado en el programa «Reflejos» que conduce David Roldán por Radio Universal de Bahía Blanca. El propio Roldán acercó el audio de la entrevista a El Diario, dada la trascendencia de las declaraciones del meteorólogo.

El especialista también hizo referencia a los últimos incendios en la región. «Lo que entra en peligro no es el bosque ya, son las ciudades que están rodeadas de bosque», advirtió.

Y aclaró: «los incendios en la ruta no ocurrieron en cualquier lado, y esto sí es un síntoma grave: ocurrieron en los lugares hiperhúmedos, en esos lugares del bosque donde está la reserva de humedad, donde no debería haber incendios».

«Los bosques están enormemente estresados, entonces lo que tenemos es una cuenta enferma. Esto no es solamente en nuestra región, pasa en toda la Argentina… el país es un enfermo deshidratado que encima ahora tiene fiebre. ¿Cómo lo tratamos? Me preguntan qué hacemos… y , frente a la naturaleza es muy complicado«, aseveró.

Frassetto también destacó que «el 70% de Argentina está bajo sequía».

«Por eso no tenemos hidraulicidad suficiente para enfrentar la ola de calor y nos encontramos con esto, con cortes de luz, con que hay que pedirle energía a Brasil», explicó.

Un poco de contexto

Las aguas del río Colorado son compartidas por las provincias de La Pampa, Mendoza, Neuquén, Río Negro y Buenos Aires, y su cuenca abarca 48.000 kilómetros cuadrados.

El agua del Colorado es fuente para el abastecimiento de agua potable de todas las poblaciones ribereñas y de otras que se encuentran fuera de la cuenca, pero que reciben el agua a través de extensos acueductos, para la producción agrícola, el desarrollo ganadero y la explotación petrolera, de importancia relevante en su cuenca Alta y Media.

En la actualidad está en discusión la construcción de la represa Portezuelo del Viento, cuya obra se llevaría a cabo en el sur de Mendoza, sobre el río Grande, uno de los afluentes del río Colorado.

Los cuestionamientos a la obra -cuyo laudo debería emitir el presidente Alberto Fernández el próximo 21 de enero- corresponde a la falta de un Estudio de Impacto Ambiental integral de la Cuenca del Río. También es tema de debate la implementación de las normas de manejo de dicha presa, en caso de que se construya. La objeción está interpuesta por cuatro provincias: La Pampa, Río Negro, Neuquén y Buenos Aires.

«Estamos muy mal»

– ¿Cuál es la situación de los ríos porque venimos con pocas nevadas y pocas lluvias?, le consultó Roldán a Frassetto.

– Estamos en una estación seca de clima mediterráneo, se supone que nosotros acumulamos lluvias y nieve entre los meses de mayo a septiembre, y luego disminuye todo. Ahora deberíamos estar utilizando el recurso que acumulamos en invierno, pero lo que pasa es que no hubo. Es más de lo mismo. Tenemos una sequía de más de 10 años, o 15 años… desde el 2007, que se agudizó en 2010, y en los últimos años mucho más. La única nevada significativa para el río Colorado fue para el 15 de agosto, y con eso no podemos satisfacer a cinco provincias. El Colorado era un río que hoy es un arroyo. Estuvimos esperando ocho meses y medio para recibir la primera nevada significativa. Pensemos esto… a mediados de agosto recién, cuando está cerrando el ciclo, llegó la primera nieve. ¿Qué hacemos con eso? ¿Cómo recargamos la cuenca? ¿Cómo repartimos? Es decir, yo estoy lleno de deudas y el primer sueldo que cobro me llega recién en agosto… ¿qué hago?. Primero la montaña necesita agua, recuperarse y no alcanza, porque es una condición de sequía muy extrema. Lo mismo pasa con Neuquén… pareciera que es un poco mejor, pero hay una enorme cantidad de lagos que no se pueden recuperar, como el Nahuel Huapi. Son enormes embalses glaciarios que no se pueden recuperar. Y si no recupero los lagos menos voy a recuperar el Chocón, y toda Piedra del Águila…me falta agua en el subterráneos, me falta agua en los suelos  que son volcánicos y son esponjas… se necesitan 200 o 300 milímetros para empezar a hablar. Me falta agua en los lagos, me falta agua en los bosques y luego los ríos me tienen que dar. Es decir, no pueden crecer nunca si en realidad en la montaña no están recibiendo las lluvias. Ni hablar de completar los embalses. Entonces es una cadena de lamentos la cordillera, donde San Juan ya se quedó sin agua tempranamente. Los síntomas en el Colorado y en Neuquén se sienten en los últimos años. Junio debería ser un mes donde nosotros estamos hablando de crecidas por las lluvias otoñales y no tenemos crecidas hace 10 años, si siquiera tenemos agua. Yo veo los jóvenes ingenieros que trabajan desde hace 10 años que no conocen una crecida de un río. En la década del 2000, 2002 y hasta 2006 que veíamos cómo sacábamos el agua. Y ahora los ríos no tienen esa salud. Los bosques están enormemente estresados, entonces lo que tenemos es una cuenta enferma. Esto no es solamente en nuestra región, pasa en toda la Argentina… el país es un enfermo deshidratado que encima ahora tiene fiebre. ¿Cómo lo tratamos? Me preguntan qué hacemos, y… frente a la naturaleza es muy complicado.

– ¿La cuenca del Limay ya no es como era antes?

– No, no… porque fallan las lluvias otoñales, fallan las lluvias de invierno, falla la nieve. El río Negro ya no es más una leyenda, con esos mil metros cúbicos permanente eso ya tampoco existe. Y hay otro síntoma muy claro de lo que está pasando… como Australia, norte de Estados Unidos, Canadá, Rusia… cuando los otoños o inviernos vienen muy secos hay pérdidas de hectáreas de bosques en el verano. Cuando falla la lluvia y la nieve tenemos un bosque estresado con incendios forestales. Los incendios en la ruta no ocurrieron en cualquier lado, y esto sí es un síntoma grave: ocurrieron en los lugares hiperhúmedos, en esos lugares del bosque donde está la reserva de humedad, donde no debería haber incendios. Había incendios, pero en el final de la temporada, en marzo o abril, al final de la estación seca. Los incendios de diciembre, en lugares donde debería haber cinco mil o siete mil milímetros, es una pésima señal. Porque lo que entra en peligro no es el bosque ya, son las ciudades que están rodeadas de bosque y donde hay una sequía muy intensa. Ese es un síntoma muy grave de lo que está pasando. Estamos en terapia intensiva, digamos.

– ¿De acá a futuro que es lo que se observa, podría revertirse?, porque la tendencia es cada vez más acentuada, pareciera que estamos en un país que se está secando de a poco…

– Fui propuesto para integrar la mesa de sequía nacional, desde la semana pasada estoy trabajando… el 70% de Argentina está bajo sequía. Fallaron las lluvias en el sur de brasil, así que el Paraná entra otra vez en sequía… en realidad nunca se recuperó, pero había esperanza en noviembre y diciembre donde llegan las lluvias en Brasil, pero no llegaron. Por eso no tenemos hidraulicidad suficiente para enfrentar la ola de calor y nos encontramos con esto, con cortes de luz, con que hay que pedirle energía a Brasil. Con falta de lluvias en toda la Pampa Húmeda, en la zona de producción, con pérdidas de cosechas. Vamos a ver qué es lo que pasa con el pronóstico de lluvias para esta semana. Por otro lado, vemos que en otra parte de Brasil llovió tanto que se rompieron dos represas. Entonces o no llueve o llueve tanto que no solo pone en peligro la producción sino la vida de las personas. Estas son dos variables típicas del cambio climático… sequías cada vez más extendidas y eventos extremos, como esta ola de calor. Argentina tiene una zona de calor cada vez más frecuente con una pérdida de biodiversidad. China produce más del 50% de su energía con carbón.

– ¿Qué perspectiva ves para el río Colorado este año?

– El panorama es así… en abril nosotros empezamos el período de lluvias, estamos saliendo de una segunda Niña… hay una perspectiva de que este año no sea un año tan crítico, pero estamos hablando de un año de paso. Que tengamos un poco más de recursos es una esperanza, vamos a ver si en realidad es así. Todavía es muy pronto para dar un pronóstico, pero deseo que este año no sea como los años anteriores. Con ser igual tenemos  un gravísimo problema de ríos que están desapareciendo. Necesitamos que este año tempranamente pase algo. La mejor nieve de toda entró en el Colorado, entonces pudimos zafar… estamos muy mal, pero estaríamos peor.

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Botón volver arriba
A %d blogueros les gusta esto: