Elecciones: Ajustada victoria el Justicialismo en La Pampa
El postulante del PJ pampeano se impuso por un estrecho margen en Santa Rosa. Maquieyra, también por poca diferencia, hizo que Cambiemos repitiera la victoria de las PASO en General Pico. Con el 99,9% de las mesas escrutadas, el PJ pampeano logra 96.150 votos (46,6%) y Cambiemos alcanza los 96.079 votos (el 46,6%).
Por un estrchísimo margen, y con la expectativa que generará de ahora en más el escrutinio oficial, el candidato del PJ pampeano Ariel Rauschenberger le arrebató una victoria casi cantada al postulante de Cambiemos Martún Maquieyra en una reñida elección legislativa en la provincia. Se habría impuesto por apenas 71 votos, cuando aún falta una sola mesa que no alcanzaría a achicar esa diferencia.
Con este resultado, el radicalismo pierda una banca dado que Melina Delú desplazaría a Gloria Cazanave. El resto de los candidatos quedó muy lejos.
De acuerdo a lo que pudo saber El Diario en forma extraoficial, a nivel provincial, con el 99,9% de las mesas escrutadas, el PJ pampeano logra 96.150 votos (46,6%) y Cambiemos alcanza los 96.079 votos (el 46,6%).
En General Pico -con el total de las mesas escrutadas- Maquieyra se impuso sobre Rauschenberger por apenas 173 votos. Es decir, Cambiemos obtuvo 17.027 votos (44,1%), el PJ pampeano logró 16.854 votos (43,7%), el Frente Progresista 2.916 (7,6%), Izquierda al Frente 740 votos (2%), el Humanismo 528 votos (1,4%) y Trabajadores Socialistas 491 votos (1,3%).En la capital pampeana, con el 99,5 por ciento de las mesas escrutadas, el PJ pampeano mantiene una leve ventaja de 130 votos.
Una mañana intensa
En Santa Rosa el tráfico se volvió intenso apenas pasadas las 10 horas. Los coches que movilizan los partidos políticos aparecieron identificados: el PJ mostró un bandera argentina.
Desde los primeros minutos de la votación Cambiemos advirtió por el robo de boletas. El primer caso fue en el colegio Fernando Aráoz. Después el candidato Martín Maquieyra denunció las mismas irregularidades en General Pico y Santa Rosa. Pocas horas después, el PJ denunció lo mismo.
También se ratificó, a las autoridades electorales de cada escuela, la restricción a la prensa. “El Periodismo podrá permanecer en las escuelas hasta las 18:00”, remarcó la Justicia Federal. El comunicado, vía mensaje de texto, lo recibieron cada uno de los delegados de las escuelas afectadas.
En la mañana votaron los primeros candidatos y dirigentes políticos. Maquieyra lo hizo en Pico. Rauschenberger vota en Bernasconi, cerca de las 12 horas. En Santa Rosa votaron el intendente Leandro Altolaguirre, el diputado nacional y tercer candidato de Cambiemos Francisco Torroba y la senadora nacional Norma Durango. También el vicegobernador Mariano Fernández.
Una de las primeras en votar fue la candidata del Partido de los Trabajadores Socialistas-Frente de Izquierda, Claudia Lupardo, a las 9.30 horas. La veda política ya no es tan rigurosa. Los dirigentes y candidatos se permiten definiciones políticas. Aunque prima la prudencia.
Una elección polarizada
La campaña tendió a la polarización. La elección es una batalla en las urnas entre el Gobierno Provincial y el Gobierno Nacional. Solo con un extraordinario desempeño, el “radical” Juan Carlos Passo se podría colar gracias al sistema D’Hont.
Será un duelo de aparatos: el PJ pampeano y el macrismo pusieron toda la carne en el asador, como si no fuera una elección legislativa de medio término. Es que el comicio de este domingo definirá también otras cuestiones y dejará sentado el panorama con vistas a 2019, cuando se definan asuntos todavía más importantes.
La realidad es que el peronismo intentará, de alguna manera, remontar una cuesta: en las primarias del mes de agosto, los precandidatos de la alianza Cambiemos obtuvieron unos 23.000 votos más que los del PJ pampeano y eso convirtió al espacio macrista en favorito para la elección.
Desde lo formal, se ponen en juego tres bancas legislativas que hoy están en manos del PJ (Gustavo Fernández Mendía), el radicalismo (Francisco Torroba) y el PRO (Martín Maquieyra). Todos ellos terminan sus mandatos el 10 de diciembre y la elección de este domingo define quiénes los reemplazarán.
Es decir que la alianza Cambiemos es la que pone más escaños en juego. Está cantado que el peronismo y el PRO mantendrán una banca, por lo que la disputa es por el tercer espacio: se lo lleva el que gane la elección, a no ser que Juan Carlos Passo -que hizo proselitismo presentándose como el único “radical” cabeza de lista- logre el extraordinario batacazo de ser un tercero en discordia.
El gobernador Carlos Verna, algo ausente en las PASO, se puso a jugar personalmente en la puja, apadrinando sin medias tintas al candidato Ariel Rauschenberger. El aparato del peronismo se movilizó para contraponerse a los jugosos recursos nacionales que se pusieron a jugar en favor del candidato del PRO, Martín Maquieyra, el “delfín” de Carlos “El Colo” Mac Allister, que mira la elección de reojo y con intereses personales en juego, ya que quiere posicionarse para ser candidato a gobernador en 2019.
La campaña tendió a la polarización: la elección es una batalla en las urnas entre el Gobierno Provincial y el Gobierno Nacional, que durante los últimos meses cruzaron acusaciones, chicanas y reproches. El vernismo denuncia que La Pampa es discriminada y que Nación solo hace promesas. El macrismo carga las tintas por la falta de obras o infraestructura a “los más de 30 años de gobierno peronista”.
En las elecciones de agosto, los postulantes de Cambiemos (Maquieyra, Francisco Torroba y Martín Berhongaray) sacaron en total 98.221, es decir el 50,08%.
Los postulantes del peronismo cosecharon, en total, 76.941 (39,23%). Rauschenberger fue el candidato más votado de todos, y ese punto le permite al vernismo instalar la esperanza de que en el mano a mano sea el elegido.




